Un lavavajillas es un electrodoméstico esencial en muchas casas, proporcionando una forma conveniente y eficiente de lavar los platos.
Sin embargo, como todos los electrodomésticos, puede tener problemas de vez en cuando, y uno de los más comunes es el atasco.
Aquí te presentamos algunos consejos para desatascar el lavavajillas de manera segura y eficaz.
Desconecta el lavavajillas
El primer paso antes de intentar cualquier reparación o mantenimiento es desconectarlo de la red eléctrica. Esta es una medida de seguridad esencial, ya que si no te expones a varios riesgos graves, que incluyen:
- Electrocución: Este es el más grave. Si entras en contacto con un componente electrificado mientras el aparato está enchufado, puedes recibir una descarga eléctrica. Dependiendo de la corriente, esto puede causar lesiones graves o incluso la muerte.
- Cortocircuito o incendio: Si accidentalmente unes dos puntos que no deberían estar conectados mientras el aparato está encendido, puedes causar un cortocircuito. Esto puede provocar un incendio, dañar otros componentes del aparato o causar una descarga eléctrica.
- Daño al electrodoméstico: Aparte de los riesgos para tu seguridad, trabajar en un electrodoméstico enchufado puede causar daños al propio aparato. Si se conecta o desconecta un componente mientras el aparato está encendido, es posible que se dañe ese componente u otros conectados a él.
Comprueba el filtro del lavavajillas
El filtro del lavavajillas es una de las partes más propensas a atascarse.
Su función es crucial en el funcionamiento del electrodoméstico, ya que se encarga de atrapar y recoger los restos de comida y otras partículas que se desprenden de los platos durante el ciclo de lavado.
Dada su relevancia, es esencial mantenerlo limpio, ya que los restos de comida y otras partículas que se acumulan pueden reducir la eficiencia del lavavajillas y provocar malos olores. Se recomienda, por tanto, limpiar el filtro regularmente para mantener su rendimiento óptimo.
Retira el filtro según las instrucciones del manual de tu lavavajillas y límpialo a fondo. Para ello, puedes usar agua caliente y un cepillo suave para eliminar los residuos.
Inspecciona los brazos rociadores
Los brazos rociadores del lavavajillas, que dispersan el agua durante el ciclo de lavado, también pueden obstruirse con partículas de comida o depósitos de minerales.
Sus funciones más importantes son las siguientes:
- Distribución del agua y del detergente: Los brazos rociadores son los responsables de distribuir el agua y el detergente en el interior durante el ciclo de lavado. Giran y expulsan agua a presión para asegurarse de que todas las zonas del lavavajillas, y por lo tanto todos los platos y utensilios, sean rociados y limpiados de manera uniforme.
- Desprendimiento de restos de comida: La presión del agua que expulsan los brazos rociadores ayuda a despegar los restos de comida y otros residuos que puedan estar adheridos a los platos y utensilios. Sin los brazos rociadores, los restos más difíciles no se eliminarían de manera eficiente.
- Enjuague final: Después de que el detergente ha hecho su trabajo, los brazos rociadores también proporcionan el enjuague final para eliminar cualquier residuo de detergente o comida de los platos antes del ciclo de secado.
Por lo tanto, si los brazos rociadores están obstruidos o no funcionan correctamente, el rendimiento de la limpieza del lavavajillas se verá afectado.
Es importante limpiarlos regularmente para asegurarte de que los pequeños orificios por los que se expulsa el agua no estén bloqueados, y de que los brazos pueden girar libremente para que el agua pueda alcanzar todos los rincones del lavavajillas.
Retíralos si es posible y límpialos, asegurándote de despejar los pequeños orificios con un palillo o un alambre delgado si están obstruidos.
Limpia el desagüe
El desagüe del lavavajillas también puede obstruirse con restos de comida y grasa.
Para limpiarlo, deberás retirar cualquier objeto grande que veas en el desagüe y luego limpiar la zona con una solución de vinagre y bicarbonato de sodio.
Después de aplicar la solución, deja que actúe durante 10-15 minutos, luego enjuaga con agua caliente.
Utiliza un desatascador
Si la obstrucción persiste después de limpiar el filtro, los brazos rociadores y el desagüe, puedes intentar utilizar un desatascador.
Este es un dispositivo que usa la presión del agua para desalojar obstrucciones.
Asegúrate de seguir las instrucciones para evitar dañar el lavavajillas.
Llama a un profesional
Si después de seguir estos pasos el lavavajillas sigue sin drenar correctamente, es posible que la obstrucción esté en una parte del sistema de drenaje que no puedes alcanzar fácilmente, o que haya un problema más serio.
En este caso, es recomendable llamar a un profesional para que revise y repare el lavavajillas.
Recuerda que la prevención es la mejor manera de evitar cualquier obstrucción.
Asegúrate de enjuagar los platos para eliminar los restos de comida antes de colocarlos en el lavavajillas, y realiza limpiezas regulares del electrodoméstico para mantenerlo en las mejores condiciones posibles.