Tuberías y bajantes de amianto en Aragón: qué dice la legislación y qué deben hacer las comunidades de vecinos

Durante décadas, el amianto —también conocido como uralita o fibrocemento con amianto— fue uno de los materiales más utilizados en la construcción en España. En Aragón todavía sigue presente en miles de edificios, especialmente en tuberías, bajantes, cubiertas y depósitos instalados antes de los años 90.

Aunque su uso fue prohibido en 2002, muchas comunidades de propietarios continúan conviviendo con estas instalaciones sin saber exactamente qué obligaciones legales existen ni cuándo es obligatorio retirarlas. La realidad es que la legislación actual es cada vez más estricta y la retirada del amianto se ha convertido en una prioridad de salud pública.

¿Por qué son peligrosas las tuberías y bajantes de amianto?

El principal riesgo aparece cuando el material se deteriora, se rompe o se manipula incorrectamente. En ese momento puede liberar fibras microscópicas que, al inhalarse, están relacionadas con enfermedades graves como la asbestosis, el cáncer de pulmón o el mesotelioma.

Las bajantes y tuberías de fibrocemento suelen encontrarse en:

  • Patios interiores de edificios antiguos.
  • Redes de saneamiento comunitarias.
  • Conductos verticales de aguas residuales.
  • Cuartos de instalaciones.
  • Viviendas construidas entre 1965 y 1990.

Según las directrices publicadas por el Gobierno de Aragón, los edificios construidos hasta los años 90 presentan un riesgo medio de contener elementos de fibrocemento con amianto, incluyendo bajantes y depósitos.

¿Qué legislación regula el amianto en Aragón?

Aunque la normativa es estatal, Aragón aplica las mismas obligaciones legales que el resto de España.

1. Prohibición del amianto en España

El amianto quedó prohibido en España en 2002. Desde entonces no puede fabricarse, comercializarse ni instalarse en nuevas construcciones.

2. Real Decreto 396/2006

Es la norma principal que regula los trabajos con riesgo de exposición al amianto. Este Real Decreto obliga a que cualquier retirada sea realizada exclusivamente por empresas especializadas inscritas en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo de Amianto).

La normativa también exige:

  • Plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral.
  • Protocolos de seguridad específicos.
  • Equipos de protección homologados.
  • Gestión controlada del residuo peligroso.
  • Transporte autorizado hasta vertedero especializado.

Intentar desmontar una bajante de uralita sin autorización puede acarrear sanciones económicas importantes.

3. Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados

Esta ley obliga a los ayuntamientos a elaborar censos de instalaciones con amianto y planificar su retirada progresiva.

Aunque todavía no existe una obligación general inmediata para retirar todo el amianto de viviendas privadas, sí existe una tendencia normativa clara hacia su eliminación progresiva en toda la Unión Europea antes de 2032.

¿Es obligatorio retirar las bajantes de amianto?

La respuesta corta es: depende del estado del material.

Actualmente, la legislación establece que debe retirarse cuando:

  • Existe deterioro o roturas.
  • Hay fugas o desgaste visible.
  • Se realizan obras o reformas.
  • Ha finalizado su vida útil.
  • Existe riesgo de liberación de fibras.

Diversos especialistas sitúan la vida útil del fibrocemento entre 25 y 35 años, por lo que muchas instalaciones en Aragón ya han superado ampliamente ese periodo.

Además, algunas empresas del sector recuerdan que las reparaciones parciales o “parches” sobre bajantes deterioradas pueden incumplir la normativa vigente.

Obligaciones de las comunidades de propietarios

En edificios residenciales, las bajantes suelen considerarse elementos comunes. Esto implica que la comunidad de vecinos puede ser responsable de su mantenimiento y sustitución.

En los últimos años han aumentado los conflictos vecinales relacionados con la sustitución de bajantes de uralita, especialmente cuando aparecen durante reformas particulares. Algunos casos reflejan desacuerdos sobre quién debe asumir el coste o cuándo actuar legalmente.

Por ello, los expertos recomiendan:

  • Solicitar una inspección técnica especializada.
  • Elaborar un diagnóstico del estado del fibrocemento.
  • Planificar una retirada progresiva.
  • Evitar manipulaciones por personal no autorizado.

¿Quién puede retirar amianto en Aragón?

Solo empresas inscritas en el RERA y autorizadas para trabajar con materiales con amianto. Estas compañías deben cumplir estrictamente los protocolos de seguridad y gestión de residuos peligrosos.

El proceso habitual incluye:

  1. Inspección y evaluación.
  2. Elaboración del plan de trabajo.
  3. Aprobación administrativa.
  4. Desmontaje controlado.
  5. Sellado y embalaje.
  6. Transporte autorizado.
  7. Eliminación en vertedero homologado.

Aragón acelera el control del amianto

La preocupación institucional sobre el amianto continúa creciendo. El Gobierno de Aragón ya ha publicado directrices específicas para identificar instalaciones con riesgo y priorizar su retirada segura.

Además, cada vez son más frecuentes las ayudas públicas y subvenciones destinadas a la retirada de fibrocemento en edificios y municipios.

Conclusión

Las tuberías y bajantes de amianto siguen siendo una realidad en muchos edificios de Aragón. Aunque no siempre existe obligación inmediata de retirada, la legislación es clara: cuando el material está deteriorado, envejecido o va a manipularse, debe intervenir una empresa especializada y autorizada.

Para comunidades de vecinos, administradores de fincas y propietarios particulares, actuar con anticipación no solo evita riesgos para la salud, sino también posibles sanciones legales y costes mayores en el futuro.

La recomendación principal es sencilla: si tu edificio fue construido antes de los años 90 y nunca se han sustituido las bajantes, conviene realizar una evaluación profesional cuanto antes.

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